El Vuelo
Subí corriendo a la azotea justo
en el momento en que las primeras gotas caían, la ciudad tenía un aspecto
plomizo acrecentando la sensación de agobio, necesitaba marcharme, comenzar de
nuevo, alejarme de aquel lugar hostil donde la gente ni se mira y no tiene
tiempo para escuchar al que tiene al lado. Estaba decidido, cambiaria de rumbo
y tomaría el mando de mi existencia, la lluvia no era un obstáculo, tan solo
duraría unos segundos. Comencé a flotar, las calles se hacían cada vez mas
pequeñas, quede suspendido en el cielo un momento quieto, justo cuando las nubes se disiparon una suave
brisa empujo mi globo rumbo a una nueva vida.
Marie R. Antibón

